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lunes 6 de febrero de 2012

El poder del temor

Estoy en el tiempo en que el poder de la espada

Es atravezado por el fuego de la serpiente,

Que inunda tus venas con sangre velóz.

Por más que logres anestesiarme

Nunca vas a tener razón.

Por más que no recuerde mi nombre

Siempre voy a ser yo,

Quien te diga la verdad en la cara

En vez de hablar mal de vos,

Mumurando a tus espaldas,

Procurando la risa macabra

De la débil alianza cobarde.

Entongue de rápida muerte,

Falsa amistad que pende de un hilo.

Que sólo dura hasta que falte

Quien hoy soporta las burlas

De los infelices que intentan

Sentirse seguros

De lo que no pueden ocultar

Bajo sus largas narices.

Entonces quizá te toque a vos

Ser la nueva víctima

De la mentira que éstos alimentan,

Siendo en realidad

Víctimas de sí mismos,

Ya que por gente como ellos

Hoy son unos resentidos.

Aparentemente satisfechos

Con lo poco que les queda de amor,

Revolviendo en sus desechos.

Lo que sobra es el temor

Que impuso la serpiente,

Enroscando a la espada.

Paralizando con su veneno

El poder de la verdad

Que está dentro de cada uno,

Buscando un refugio

Para volver a nacer

En la sangre del dragón,

Que es ese fuego en tus venas

Que irradia tu corazón.

Nosotros somos la salvación

Si nos amamos en esta vida.

No hace falta ser un dragón

Para escupir verdades

Con incendiaria saliva.

Hoy podés estar seguro

De que nadie tiene tu poder,

De que la espada te pertenece

Al mirar de frente tu destino,

Y la serpiente se desvanece

Al retomar el dorado camino

Que tu vida de hoy ofrece.

Olvida mejor todo ese veneno,

No existe temor, sabiéndose bueno.


Seguir

Seguir hacia adelante,

Seguir en lo alto,

Marcando el camino

Que lleva al descanso

Del alma que huye

De una a otra vida,

Buscando la mejor

Y viéndola pasar cada vez

Que no creyó que fuera esa.

Equivocándose cada vez

Que deja pasar una nueva,

Otra única vida

Que nunca vivió.

Por eso aconsejo,

Me aconsejo a mí mismo

Cuando escucho en el otro

Mis propias palabras,

Que parecen ser un desperdicio

Mientras uno no hace lo que habla.

Esta vida de hoy,

que dura menos de un día,

No la debes desperdiciar

Buscando una salida,

Sino disfrutar

Hasta encontrarte fuera de ella,

Ya sin pensar.

En las palabras

En las palabras reaccionarias se leen los pensamientos de gente que no limita sus acciones a puro nervio. La sonrisa del contrincante se asoma por la ventana de un espejo en otro mundo que ya es ajeno a toda calma. Sólo aparento tener la razón cuando mi contrincante está tan drogado como el interlocutor.

Tú también puedes creer que sale el sol, como toda esa gente que vive a la espera de algo que nunca cae del cielo que ellos conocen.

Las cosas van pasando de forma natural, si uno fuerza a la palabra ésta se tornará en su contra, y uno sólo termina por vencer cuando la lluvia termina de mojar. No antes ni después.

Generalemente uno recibe lo contrario de lo que da, como sucede cuando intento transmitirte con palabras estancadas, que extraigo de la buena parte de tu consciencia, un mensaje de vida y comprensión, mientras recibo de tu parte, en forma de respuesta, un veneno que confunde mis sentidos, haciéndome creer que no es real esta consciencia que se expande infinitamente, acrecentando la ansiedad por ayudarte a renacer, a comprenderte, y así al fin caminar a la par y ya no sentirnos tan solos. Sólo me consuela saber que cada vez hay más próximos a despertar de un sueño sin hambre, ni violencia injustificada, un sueño de justicia e igualdad, donde el bien sea reciprocidad, más allá de las palabras, coherente con la realidad. Dicta mi intuición que este tiempo no tarda en llegar, pues realmente es hoy tu oportunidad de cambiar y sentirte mejor con tu soledad.

Viajando sin sombras

Ya no pienso seguir

perdiendo el tiempo,

Pues escuché en mi interior

Las voces de aquellos,

Que me permiten caminar

Con una nueva canción cada día,

Y en cada viaje camello

Sanar las heridas,

Aunque aún haya cruces

Pendiendo en tu cuello,

Negando las horas

Segundo a segundo

que a tu puerta se asoma

y te invita a partir

Con rumbo vagabundo.

Regresando al pueblo

En un corto tiempo,

Perdiendo el honor,

Emprendiendo la huída

en bizarro terror.

Pensar ya no quiero,

Ya no tengo sol

Aunque el cielo se aclara

Y el pájaro vuela

Dejando una estella

Que llega a mi encuentro

Así como el día

que transforma todo pensamiento

en memoria que nunca existió

Bajo la luz del cemento,

Una luz que encandila

más de lo que alumbra

Una llama engañosa

que te deja en penumbras

En el peor momento.

Y allí, en esa oscuridad,

Siempre aparecen los mismos,

Que nos quieren alcanzar,

mas antes no pudieron,

Mas nunca lo harán,

Porque nos empuja la fuerza

De los locos renegados

que esperan una verdad que los redima,

que confirme su falso credo

y los mantenga así en la rima

como en una gran nube de pedo.

Sin temor catá el viñedo

que guarda el general en su tumba

de verdes y cristal,

de risas y macumbas,

Y continúa tu camino

Transitando el buen sendero.

Si buscar es ganar

deberás aprovechar,

Cada segundo de tu búsqueda

Deberás atesorar,

pues perder es dejar

por no aguantar el proceso,

Abandonando la carrera,

Emprendiendo el triste regreso.

Tampoco intentes escapar

Pues así tu velocidad no va a alcanzar

ninguna clase de progreso.

Resulta difícil creer

que el muro no será derrumbado,

mientras intento escalar

hasta la cima de tus pensamientos,

encontrando día a día besarte

Como una nueva obra de arte,

en contra de la costumbre y la impaciencia

de no poder recordarte

Cuando la soledad me atormenta.

No es tanto la histeria del entorno

lo que logra enfermarme,

sino seguir formando parte

de esta indigestión cobarde,

que lleva a la ansiedad a ser una regla

para la supervivencia de los hombres

que habitan esta tierra.

Yo quiero caminar todos los días

Con una nueva canción en los oídos,

Pues cantando las penas

ya nada me asombra,

Y recuerdo que aquello

que tanto me aterra

Nunca fue más

que mi propia sombra.

Entendimiento

Sé que no puedo perder

Nada de lo que no tenga

Por eso entiendo el saber

Como cosa pasajera

Que no perdura en la memoria

Más de lo que dura la emoción

Del hecho ya consumado

Del cigarro ya consumido

De tu calma que parece sincera

De mi culpa que ya no es ajena

Por haber comprendido que no fuera tal

Sino una excusa de lo más anormal

Aferrado a la idea de la perfección

Para no perder la infelicidad

Sabiendo que imperfectos somos todos

Y ninguno ha sabido cómo

Dejar de lado el anhelo ilógico

De pretender ser más el uno que el otro

De intentar diferenciarse de la manada

Vendiendo imagen con prendas usadas

Que buscan cubrir la verdadera cara

Que es la de todos y es una sola

Que busca entender con una mirada

Al momento de ver que el espejo reacciona

Y comprende que la diferencia entre el uno y el otro

No es más que el tiempo

Que parece ser un monstruo

Mientras uno tarda en poseer

A sus propios demonios

Buscando así

El entendimiento perfecto

De la razón y el espíritu

En tiempos violentos.

Casino

Todo está tan claro ante mis ojos, que creer me es tan difícil como necesitar. Lo que ayer fue religión hoy es una trampa más para seguir creyendo que existe una verdad. Una verdad que calme mi forma de pensar, que cambie la impaciencia de mirar por las ganas de participar en un mundo que no existe, pero se hace desear. Será ésta la fórmula ideal de ganar este juego que pienso jugar en este casino donde se juega a matar, donde casi-no dormimos, casi-no jugamos, casi-no vivimos.

Hoy pienso así

Pienso así porque pienso

Porque nadie me enseño a pensar,

Yo comprendo/mi alrededor de-forma particular.

El bien es distinto para cada cual,

Por eso al momento de impartir justicia

Seguro te equivocarás

Porque esa no es tu misión.

Yo no soy quién para aconsejar

Pero el destino me ha dicho que debo volver

A la tierra prometida que alguna vez dejé atrás,

Creyendo que iba a ser este el final,

Buscando sanar heridas con sal.

Llegando al lugar donde todo es real,

Seré yo el autor de un nuevo sueño

Donde las calles ya no serán el infierno,

Donde arda el fuego del amor eterno.