No te pierdas en un ojo
cuando hay más de mil estrellas.
No desafíes a tu estrella
si no estás dispuesto
a enfrentarte con tu destino.
Tampoco esperes a estar listo
para señalarla con tu dedo
y correr detrás de ella.
Pero no te apures
porque no vas a llegar a ningún lado.
Vive como un espectador
de tus propias emociones.
Y en cada oscuridad
que te observe desde cerca
vence el miedo
de encontrarte con vos mismo.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada